lunes, 22 de diciembre de 2014

FELICES FIESTAS 2014


     Muchísimas gracias por la acogida que, desde que comenzamos esta andadura, hemos tenido. Seguiremos trabajando para hacerles llegar un punto de vista diferente y, creemos, instructivo de lo que fue nuestro pasado.
     El equipo de ARKEOGRAFIA les desea Felices Fiestas.

lunes, 3 de noviembre de 2014

EL FORO DE LA CIUDAD HISPANORROMANA DE SEGOBRIGA

     Excavado entre los años 2000 y 2005, el complejo forense de Segobriga es el último de los recintos urbanos exhumados en su totalidad e incluidos en los itinerarios visitables de este yacimiento arqueológico.
     El conjunto consta de una gran plaza, descubierta y enlosada, de forma ligeramente rectangular (38,60 metros de norte a sur y 32,70 metros de este a oeste). El pavimento estaba conformado por grandes planchas de caliza local extraídas de unas canteras cercanas y perfectamente escuadradas que se han conservado parcialmente en muy buen estado (se conserva in situ aproximadamente el 50% de pavimento original). El área abierta de esta plaza quedaba delimitada perimetralmente por una hilada de sillares sobreelevada respecto al pavimento.
Vista cenital de la plaza forense. Su configuración cuadrangular permite una disposición perimetral de las dependencias más importantes que dan servicio a este espacio público. El acceso principal se realizaría a través de una escalinata monumental por la parte inferior de la imagen; la basílica ocuparía la totalidad del lado superior; los lados izquierdo y derecho disponen de corredores porticados de doble galería; al corredor de la derecha se abriría, en su extremo inferior, un edificio monumental identificado como la curia y una serie de recintos contiguos identificados como tabernae; a través del corredor de la izquierda era posible acceder a otro edificio, dotado de criptopórtico y sobreelevado por encima de un decumanus cuya funcionalidad no está del todo clara.

     Aproximadamente en la parte central de la plaza forense se conserva el basamento de un gran monumento, de planta cuadrada (7,80 metros de longitud y 7,48 metros de anchura), formado a base de grandes sillares de piedra caliza. Los bloques presentan en su superficie los orificios para alojar las espigas metálicas de anclaje de una barandilla o balteus perimetral, así como las huellas del arranque de los bloques inferiores de un gran pedestal. Este monumento debió de estar compuesto por un grupo escultórico con figuras de mármol y de bronce, a juzgar por los hallazgos realizados in situ durante el transcurso de las excavaciones arqueológicas.
Imagen aérea del área forense vista desde el ángulo noroeste. Obsérvese la disposición del monumento escultórico en el espacio central de la plaza, así como la ubicación de los edificios más representativos e importantes de la vida pública en la ciudad de Segobriga en época romana.
A los pies del monumento central, en su parte frontal, se han conservado las huellas de una gran inscripción que supera los 16 metros de longitud y que presenta la peculiaridad (no exclusiva del foro segobrigense, pero sí ciertamente notable) de estar formada por letras de bronce (litterae aureae). Esas letras, de gran formato dado que alcanzan los 32 centímetros de altura, estaban insertas en unos alveolos previamente labrados en las losas del enlosado de tal manera que no constituyesen un obstáculo para la circulación. Aunque las letras broncíneas se han perdido, la forma de los alveolos y la posición de las grapas de fijación han permitido la transcripción del texto conservado. Éste hace referencia a un acto privado de evergetismo, en el cual un personaje notable de la ciudad (es posible que originalmente la inscripción contuviera la identidad de un segundo personaje, pero ese tramo se ha conservado parcialmente, haciendo imposible su interpretación) asume con sus recursos personales parte o la totalidad de los costes generados por la pavimentación de la plaza forense.
Detalle del monumento central de la plaza forense, dotado de un basamento que sobresale del nivel de enlosado y de un cuerpo central rodeado de una balaustrada o balteus. Obsérvese la inscripción realizada con letras de bronce que discurre a los pies del monumento central.



     Siguiendo con la plaza forense, es notable destacar la presencia en el extremo meridional de un pozo de sección cuadrada, orientado con precisión hacia los puntos cardinales, que se ha venido interpretando como un mundus o pozo votivo al parecer relacionado con los rituales fundacionales de la construcción de este recinto.
Vista del interior de la plaza forense desde el ángulo suroeste. Se puede apreciar el aspecto frontal del monumento central y el pozo cuadrado, al nivel del pavimento, ubicado junto al corredor porticado meridional. Este pozo ha sido identificado como un mundus o pozo votivo fundacional.


     Aunque la visión que en la actualidad presenta el área de la plaza forense corresponde a un amplio espacio abierto y diáfano, en la época de uso su aspecto debió de ser muy diferente ya que, paulatinamente, toda el área fue poblándose de pedestales y estatuas que debieron configurar un panorama ciertamente impresionante. Gran parte de los pedestales de estatua no se han conservado in situ, pero se tiene certeza de su existencia gracias a las improntas dejadas en las losas de pavimento. Se pueden distinguir dos tipos de representaciones estatuarias que estuvieron presentes en el foro de Segobriga: por un lado las estatuas ecuestres, es decir, aquellas que representan a personajes a caballo; por otro lado, las estatuas que representaban a personajes estáticos, de pie, ataviados con toga. Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el ámbito de la plaza forense han recuperado evidencias de ambas tipologías estatuarias, sin embargo hay que destacar la presencia, en el extremo oriental del flanco sur de la plaza, de un grupo de al menos cinco pedestales ecuestres que han permanecido in situ.
Aspecto del ángulo suroriental de la plaza forense en la que se han conservado in situ un elevado número de pedestales tanto de esculturas exentas de personajes de pie como de estatuas ecuestres con la representación de importantes personajes relacionados con el patrocinio segobrigense. El pequeño templete que se aprecia en la parte izquierda de la imagen se levantó en un momento posterior a la construcción de la basílica y ocupó uno de los accesos escalonados a la misma.

     El acceso principal a la plaza forense se encontraba en el lado oeste y se realizaba a través de una gran escalera monumental que comunicaba directamente con el kardo maximus mediante una serie de arcos. Este flanco occidental se encuentra muy arrasado, pero algunas de las dovelas pertenecientes probablemente a estos arcos del acceso principal escalonado se han conservado formando parte de la estructura de algunos muros tardíos, donde pueden verse en la actualidad. Junto a esta escalera monumental debió encontrarse un acceso secundario, también escalonado, cuyos primeros peldaños se han conservado in situ. También en este lado del conjunto forense, con acceso desde el interior de la plaza, debió levantarse el templo principal, tal y como sucede en la gran mayoría de complejos forenses conocidos, y es posible que a ese templo pertenezca la potente estructura de basamento de planta rectangular cuyos restos se conservan en este flanco.
El acceso principal a la plaza forense se encontraba en el lado occidental y estaba constituido por una amplia escalinata monumental a la que se accedía directamente desde el kardo maximus por medio de una serie de arcadas de las que se han conservado algunas dovelas.
Desde el interior de la plaza, el lado norte es el que se encuentra más arrasado. No obstante los restos de las estructuras conservadas parecen indicar que probablemente en este flanco se encontraría un importante templo.
Imagen hipotética e idealizada del templo que posiblemente ocupase la parte central del flanco occidental del foro de Segobriga.

     Tanto en el flanco meridional como en el septentrional, la plaza forense se encuentra delimitada por corredores cubiertos en los que una hilera de columnas situadas en la parte central, los subdivide en dos pasillos paralelos. Los tambores de estas columnas centrales estarían decorados con rectángulos de color rojo, algunos de los cuales han sido recuperados en las excavaciones arqueológicas.
Vista del interior del corredor porticado meridional desde la primera galería. Obsérvese, adosado a la pared del fondo, el  altar dedicado al emperador Augusto. Algunos tambores de columna recuperados en el transcurso de las intervenciones arqueológicas muestran restos de decoración pictórica a base de figuras geométricas de un rojo intenso. En  la segunda galería se pueden ver las entrada a los recintos identificados tabernae.
Vista interior del corredor porticado septentrional desde la primera galería. Obsérvese la decoración pictórica que presentan algunos tambores de columna. La decoración parietal de este corredor debió completarse con un recubrimiento de placas marmóreas, cuyos restos fueron recuperados en la excavación del criptopórtico inferior.

     En el pórtico meridional, fundamentalmente en su tercio oriental, se ha localizado una notable acumulación de pedestales de estatuas que posiblemente pudiera tener relación con la presencia del altar dedicado a Augusto situado en el extremo este del pórtico. A este pórtico meridional se abre un edificio de planta rectangular, situado en el extremo occidental, construido originalmente con sillería identificado como la curia municipal. Este edificio se encuentra muy arrasado ya que su material constructivo fue objeto de expolio sistemático desde la Edad Media. Su estructura escalonada y la decoración marmórea recuperada en el curso de las intervenciones arqueológicas vienen a subrayar la importancia de este edificio.
Imagen hipotética e idealizada del edificio aterrazado y escalonado que se levantaba en el extremo occidental del pórtico meridional. Las últimas investigaciones llevadas a cabo parecen indicar que se trataría de la curia municipal, aunque los datos no son todavía concluyente. No obstante, su configuración, el uso de materiales exclusivos, así como la cuidada decoración empleada, confirman que se trataba de un edificio de una gran importancia dentro del conjunto general del foro segobrigense.
Vista aérea del recinto que acogería la curia municipal de Segobriga. El estado de los restos exhumados no permite una reconstrucción fidedigna del aspecto que este edificio pudo tener en su estado original.
     El resto del flanco meridional está ocupado por una serie de siete recintos rectangulares, dispuestos en batería, que han sido identificados como tabernae.
Vista, desde el interior de la plaza forense, de un tramo del pórtico meridional. En la pared del fondo aparecen las entradas de las tabernae.
Vista, desde el interior de la segunda galería del pórtico meridional, del muro de cierre de ese lado y las entradas a las tabernae ubicadas en dicho flanco.

     El pórtico septentrional de la plaza forense también presenta dos zonas claramente diferenciadas; por un lado, el extremo oriental se encuentra ocupado por una zona en la que se colocaron varios pedestales epigráficos y estatuas relacionadas con la familia imperial julio-claudia. La pared del fondo de este corredor norte estaría revestida, al menos parcialmente, con lastras marmóreas cuyos restos han aparecido en las excavaciones arqueológicas de ese entorno.
Vista, desde el interior del corredor porticado septentrional, de la plaza forense.

     Desde este corredor septentrional, aproximadamente en su punto central, se debía acceder a un edificio que, a modo de anexo, se extendía perpendicularmente hacia el norte. Los restos de esta estructura fueron excavados en 1999 y se corresponden con un criptopórtico que debía de servir de sustentación a una sala probablemente vinculada con la gestión y las funciones del foro. Este edificio, en su desarrollo longitudinal, debía salvar el decumanus que delimitaba el lado norte del complejo forense mediante una estructura abovedada de la que se conserva un tramo de uno de sus muros de apoyo.
Recreación hipotética del aspecto externo que pudo presentar el edificio que se anexaba al flanco septentrional del complejo forense de Segobriga. Para salvar el decumanus que discurría por ese flanco se dispuso un corredor cubierto con bóveda de cañón.
Aspecto hipotético del interior del edificio adosado al flanco septentrional del foro de Segobriga. Las excavaciones efectuadas en ese área sacaron a la luz una gran inscripción monumental dispuestas originariamente sobre una superficie curva, probablemente un ábside.
Aspecto externo del edificio de servicio adosado al flanco norte del complejo forense de Segobriga.
      Debido a la particular configuración topográfica del cerro donde se asienta la ciudad de Segobriga, las labores de aterrazamiento necesarias para conseguir el espacio necesario donde levantar el complejo forense determinaron que el mayor desnivel se encontrase en el flanco norte. Para salvar ese desnivel (más de 5 metros de altura) y conseguir la cota correspondiente al nivel de la plaza forense, se construyó un gran criptopórtico, de casi 10 metros de anchura y más de 35 metros de longitud. Este espacio se encuentra dividido en dos naves longitudinales por medio de una hilera de pilares de sección cuadrada que sirven de apoyo al pórtico superior. Esta sala tuvo una funcionalidad incierta (es posible que pudiera servir de tabularium o archivo municipal) y a ella se accedía al nivel del decumanus principal a través de dos puertas contiguas cuyos umbrales se han conservado hasta la actualidad.
Vista aérea externa del ángulo noroeste del complejo forense de Segobriga. El desnivel conseguido al efectuar el aterrazamiento de este área fue aprovechado para instalar un criptopórtico debajo del corredor septentrional del foro. Este criptopórtico, del que se conservan in situ los umbrales de dos puertas, debió de estar funcional durante la ápoca de uso del complejo forense y no es descartable su uso como tabularium o archivo municipal.
Vista desde el exterior de la entrada doble al criptopórtico norte. Junto a estas puertas de entrada, existiría una entrada de servicio que daría acceso directamente al interior de la plaza forense y de la que se han conservado in situ los primeros peldaños.
      Finalmente, el flanco oriental de la plaza forense estaba ocupado en su totalidad por el conjunto arquitectónico de la basílica, edificio de una importancia capital para la comunidad ciudadana segobrigense ya que en ella se trataban los principales aspectos relacionados con el comercio y la justicia. El acceso al interior de la basílica desde la plaza forense se realizaba a través de once tramos de escaleras delimitados por muros laterales que actuaban, a su vez, como pedestales de estatuas ecuestres. En un momento temprano, uno de los tramos escalonados fue aprovechado para levantar un pequeño templete que debió de estar ricamente decorado, tal y como lo atestigua la pavimentación conservada, formada por la combinación de distintas variedades marmóreas que contrastan cromáticamente para formar figuras geométricas. En conjunto, todo ello le debió conferir a la fachada un aspecto de monumentalidad que no sería sino un reflejo de la prosperidad y riqueza de que gozaba la ciudad en ese momento.
El flanco oriental del foro estaría ocupado íntegramente por el edificio que acogería la basílica. El acceso a la misma se realizaría mediante una serie de tramos escalonados flanqueados por pedestales destinados a soportar estatuas ecuestres. Varios tramos de escaleras, las huellas de algunos otros, así como alguno de los pedestales de estatua se han conservado y han sido sacados a la luz durante las excavaciones arqueológicas efectuadas en este recinto.
     La basílica forense de Segobriga será tema monográfico de una próxima entrada que complementará y enriquecerá lo hasta aquí expuesto. Desde ARKEOGRAFIA esperamos que el contenido de esta entrada sea de su agrado y que lo disfruten de la misma manera que nosotros hemos disfrutado con su recreación tridimensional.
 

jueves, 24 de julio de 2014

EL ANFITEATRO DE SEGOBRIGA

     Es muy probable que sea, si no el que más, sí uno de los más pequeños anfiteatros de época romana conservados en el interior peninsular.
     El inicio de su construcción hay que situarlo en la primera mitad del siglo I d. C., al mismo tiempo que el Teatro, y se enmarca dentro de un programa más amplio de monumentalización arquitectónica y urbanística que se llevó a cabo posiblemente como consecuencia de la promoción de este núcleo urbano a municipium.
Vista cenital del Anfiteatro. A pesar de su sencillez y sus modestas dimensiones, se trataba de un edificio práctico y funcional que permitía cubrir las necesidades de una pequeña población como Segobriga.

Vista aérea del Anfiteatro donde se puede observar su situación junto a las murallas y frente a la Puerta Norte, el acceso principal a la ciudad hispanorromana de Segobriga.
      Se encuentra situado frente a la Puerta Norte de la ciudad, ofreciendo al viajero que se acercase a Segobriga desde la calzada que discurría por sus cercanías, una impactante escenografía. Tiene una planta elíptica cuyo eje mayor tiene una longitud de 75 metros y una orientación Este-Oeste, mientras que el eje menor mide 66 metros y se orienta de Norte a Sur.
Vista parcial de la fachada del Anfiteatro con su entrada principal, la Porta Triumphalis, en primer plano. Al fondo la Puerta Norte de acceso a la ciudad.
     Su construcción aprovechó el sustrato rocoso subyacente para labrar parcialmente la arena y la cavea sur. Por el contrario, la cavea norte se levantó exenta, mediante una estructura de cimentación realizada a base de muros concéntricos, cortados por otros radiales que delimitaban espacios individuales que eran rellenados con piedra, cal y arena y sobre la que se apoyaba el resto del edificio, cuya fachada se llegaba a elevar hasta los 18 metros de altura.
     La arena, el espacio central, abierto, en el que tenían lugar las acciones, tiene también forma elíptica y unas dimensiones de 42 metros de longitud en el eje mayor y de 34 metros en el caso del eje menor. Al contrario de lo que sucede en otros anfiteatros de época romana, la arena de Segóbriga carece de recintos subterráneos. La única infraestructura soterrada bajo la arena es una cloaca que desaguaba las aguas pluviales y de escorrentía al exterior del edificio.
Vista cenital del anfiteatro de Segobriga donde se ha suprimido el velarium para que se pueda ver su estructura interior y la división de su graderío mediante pasillo y escaleras que facilitaba la movilidad del público asistente.
     A la arena se puede acceder mediante dos accesos situados en los extremos del eje axial mayor. La entrada situada al Este es de mayores dimensiones, podría ser considerada como la Porta Triumphalis y comunica con los alrededores del Teatro y el tramo final de la calzada que llega hasta la puerta principal de la ciudad. El suelo de este corredor tiene una ligera pendiente que salva el desnivel existente entre la cota de piso del exterior y el nivel de la arena. El techo estaría cubierto con una bóveda de cañón en toda su longitud (fragmentos de opus caementicium pertenecientes a estas bóvedas se pueden ver actualmente en el mismo lugar donde cayeron tras el colapso del edificio). Este corredor cubierto tiene una anchura que varía desde los 6 metros en su parte más externa, hasta los 4,5 metros en la parte más cercana a la arena. La galería se encuentra dividida en tres sectores diferenciados, a modo de antesalas, mediante tres arcos de medio punto que mantienen una anchura constante de 2 metros (uno de los arcos conserva todavía alguna de las dovelas in situ). Paralelamente a esta galería cubierta, pero separada de ella, discurre un corredor de servicio de 90 cm. de anchura que comunica con otro corredor de servicio que discurre tras el podium del lado norte. La puerta occidental tiene una anchura menor (4 metros en su parte más externa y 3,20 metros en su parte más cercana a la arena). Esta galería estaría cubierta con una bóveda de cañón y su área dividida en tres sectores diferentes mediante otros tantos arcos de sillería. La comunicación entre el exterior y el interior del edificio a través de este acceso se realizaría mediante uno o varios tramos de escaleras parcialmente talladas en la roca subyacente. En esta galería se abre un pequeño habitáculo, por debajo del nivel de la ima cavea, que se podría identificar con un pequeño sacellum o recinto sacro. También directamente a la arena, en el extremo sur del eje axial menor, se abre una habitación de pequeñas dimensiones, excavada directamente en la roca y cubierta con bóveda de cañón que, posiblemente, haya que identificarla como una carcer, destinada al alojamiento de las fieras que formaban parte del espectáculo.
La Porta Triumphalis del anfiteatro vista desde el interior del edificio. Sobre la puerta uno de los palcos destinados a los magistrados y a la clase dirigente de la ciudad. Su acceso desde el exterior se realizaba mediante una rampa que descendía suavemente hasta la arena.


Vista del acceso oeste. De menores dimensiones que la Porta Triumphalis, comunicaba con el exterior a través de un tramo de escaleras parcialmente excavado en la propia roca. Un palco se situaría sobre esta puerta y estaría destinado a miembros destacados de la sociedad segobrigense.
Primer plano de la puerta sur, con la calle escalonada que comunicaría con el exterior, muy cerca de la muralla de la ciudad.
     La arena está delimitada perimetralmente por un podium, en la mitad sur tallado directamente en la roca mientras que en la mitad norte construido mediante sillares de grandes dimensiones. Sobre este podium apoyaba un primer balteus o barandilla rematado en un baquetón decorativo. El conjunto de podium y balteus alcanzaba los 3,20 metros respecto al nivel de la arena y estuvo estucado hacia el interior de la arena con pinturas simulando un revestimiento marmóreo.
     Sobre el podium se levantaba el graderío. Este graderío estaba dividido en altura en dos partes: ima cavea (o graderío inferior, más cercano a la arena) y summa cavea (o graderío superior, más alejado de la arena). La separación entre un sector y otro se remarcaba mediante praecintiones o pasillos perimetrales y baltei o barandillas. Cada cavea estaba dividida a su vez en sectores menores o cunei mediante tramos de escaleras radiales o scalaria. Estos pasillo y escaleras constituían una eficaz red de distribución que facilitaba el acceso, la circulación y la evacuación de los espectadores. Los espectadores accedían al graderío a través de varios vomitoria que presentaban tanto al exterior como hacia el interior arcos de medio punto. Estos vomitoria debieron estar cubiertos con bóvedas de cañón que, en la actualidad, se han perdido por completo.

Vista del graderío sur. En la parte inferior, el acceso a una de las carceres.

Vista del graderío sur.

Vista del graderío sur. Obsérvese la división de la cavea en dos sectores distintos en altura así como en cunei mediante tramos de escaleras radiales.
     El estado de conservación del monumento es bueno, gracias a que buena parte de su estructura, por estar esculpida directamente en la roca, no ha podido ser objeto de expolio y sus materiales ser usados en otras construcciones cercanas.
     Adosada al flanco norte del edificio se hallaría una construcción aún no excavada de la que no se conoce su función específica pero que, probablemente, estaría relacionada con el funcionamiento del Anfiteatro.
Vista aérea del edificio, con la recreación hipotética del edificio auxiliar adosado al flanco norte del Anfiteatro.
     En la reconstrucción que proponemos en este trabajo, hemos dotado al edificio de un velarium o cubierta a modo de toldo que proporcionaría tanto protección frente a la lluvia, como, sobre todo, espacios de sombra en el graderío. A nuestro juicio, esto es absolutamente lógico y necesario en un edificio público destinado a espectáculos como el que estamos tratando, ya que los espectadores permanecían en él mucho tiempo, en ocasiones varios días seguidos. Además, el elevado número de días de insolación anual de esta zona geográfica, así como la elevada intensidad del sol y el calor en esta zona del interior peninsular en determinadas épocas del año, harían prácticamente imprescindible que un edificio de este tipo dispusiera de un mecanismo de este tipo para ser plenamente funcional.
Detalle del velarium, mediante un sistema de secciones móviles independientes entre sí y accionadas mediante un sistema de poleas y tirantes.
     Sin tener ninguna certeza al respecto, pero basándonos en todo lo dicho anteriormente y en los velaria propuestos para otros edificios de época romana con pruebas arqueológicamente contrastadas, proponemos un velarium perimetral de secciones trapezoidales móviles independientes entre sí, lo que permitiría, además, ir variando las zonas de sombra en función del movimiento solar a lo largo del día.
     Como siempre, desde ARKEOGRAFIA esperamos que esta entrada sea de vuestro interés y agrado y también que la disfrutéis, con mirada crítica, pero constructiva y que, si lo creéis conveniente, nos hagáis llegar vuestras opiniones. Un saludo.

domingo, 11 de mayo de 2014

ARKEOGRAFIA Y EL CONGRESO ROMA DECOR. LINGUAGGIO ARCHITETTONICO ROMANO

     ARKEOGRAFÍA estará presente en el Congreso Internacional ROMA DECOR. Linguaggio Architettonico Romano que tendrá lugar los próximos días del 21 al 24 de mayo en la capital italiana.
      La participación de ARKEOGRAFÍA en este Congreso se enmarca dentro de un trabajo de investigación mucho más amplio acerca de la decoración marmórea de un complejo termal recientemente descubierto y aún en fase de excavación y estudio. Su aportación a este trabajo de investigación ha consistido en la recreación hipotética del aspecto original que debió tener la sala principal (frigidarium) de este inédito complejo termal en base a los restos arquitectónicos y decorativos que han sido exhumados y recuperados durante las labores de excavación arqueológica de este enclave.
 
 
     Si vas a asistir a este evento te invitamos a descubrir nuestro último trabajo en la sección de póster del congreso ROMA DECOR.
     El equipo de ARKEOGRAFÍA quiere aprovechar la ocasión para anunciarles que muy pronto habrá nuevas y espectaculares entradas.


martes, 8 de abril de 2014

AUDIOVISUAL TEATRO Y FORO/PLAZA CORPORACIONES DE OSTIA ANTICA

Recreación virtual e idealizada del aspecto que pudo tener en la Antigüedad este complejo arquitectónico formado por el edificio del Teatro y la Plaza o Foro de las Corporaciones (sede de las agrupaciones profesionales relacionadas con actividades marineras y comerciales en su mayoría) en Ostia, ciudad muy cercana a Portus (el principal puerto de Roma). Esta cercanía, así como su situación a medio camino de la Urbe, la convirtieron en un gran centro de almacenamiento y redistribución de las mercancías que arribaban al puerto.
     Desde ARKEOGRAFIA esperamos que disfruten de este audiovisual al menos lo mismo que nosotros lo hemos hecho durante todo el proceso de creación.


viernes, 17 de enero de 2014

LA PLAZA O FORO DE LAS CORPORACIONES DE OSTIA

  Con esta nueva entrada completamos y finalizamos el trabajo monográfico dedicado al complejo del Teatro/Plaza de las Corporaciones de la antigua ciudad romana de Ostia que presentamos hace unos meses. El equipo de ARKEOGRAFÍA espera que sea de su agrado y que disfruten de esta entrada tanto como se ha disfrutado durante todo el proceso de creación.
  La denominada Plaza o Foro de las Corporaciones se encuentra situada tras el frente escénico del edificio del teatro, formando junto con éste un mismo proyecto constructivo que fue ejecutado al mismo tiempo. 
Vista aérea del complejo arquitectónico formado por el Teatro y la Plaza o Foro de las Corporaciones, ocupando una manzana completa en el entramado urbano.

  En su aspecto original, se trataba de una amplia plaza de forma rectangular de aproximadamente 107 metros de longitud (Norte-Sur) y unos 78 metros de amplitud (Este-Oeste). Tres de sus lados (el flanco norte, el flanco oeste y el flanco este) estaban recorridos por sendos corredores porticados y cubiertos. La entrada principal se encontraría abierta en el lado Norte, hacia el Tíber, posiblemente monumentalizada mediante una sucesión de arquerías abiertas en el muro que permitirían un acceso directo desde la calle.
Vista aérea desde el Este de la Plaza o Foro de las Corporaciones con el Templo en su parte central.

Vista aérea desde Norte de la Plaza o Foro de las Corporaciones con el Templo en su parte central.

Vista de la entrada principal a la Plaza o Foro de las Corporaciones desde la calle que discurre al Norte del complejo arquitectónico.

Perspectiva desde el interior de la Plaza o Foro de las Corporaciones del corredor porticado del Este (derecha de la imagen) y el corredor porticado del lado Norte (parte central de la imagen, hacia el fondo).

  En el interior de estos corredores porticados perimetrales se abrían una serie de dependencias, dispuestas en batería, unas contiguamente a las otras, que han sido tradicionalmente identificadas como stationes u oficinas comerciales relacionadas con las corporaciones profesionales más importantes de la ciudad. Esta circunstancia viene avalada por las inscripciones tanto musivas como sobre soporte marmóreo que decoraban el interior de estas pequeñas estancias, ya que aluden reiteradamente a oficios, ocupaciones y escenas figurativas relacionadas con el comercio y el transporte marítimo de mercancías, así como a actividades propias del cuidado y mantenimiento de los barcos. La totalidad de los mosaicos que cubren el pavimento tanto de los propios corredores porticados como del interior de las diferentes stationes presentan composiciones geométricas o figurativas (o una combinación de ambas) de carácter bícromo, utilizando tan sólo dos tonalidades (teselas blancas y teselas negras) que se combinan para crear fuertes contrastes y resaltar los motivos más importantes de cada mosaico.
Vista cenital de la Plaza o Foro de las Corporaciones. Se ha eliminado el tejado de los corredores perimetrales para que se pueda observar la disposición de las stationes y la decoración musiva que decoraba su pavimento.

Perspectiva del corredor porticado del lado Oeste, con la decoración musiva de su pavimento y la compartimentación de las diferentes stationes que se abrían en él.

Perspectiva del corredor porticado del lado Este, con la decoración musiva de su pavimento y la compartimentación de las diferentes stationes que se abrían en él

Perspectiva del interior del corredor porticado del lado Este.

Imagen de una de las stationes con la decoración musiva de su pavimento representando una escena marítima.
 Por detrás del muro de cierre de las stationes de los flancos Este y Oeste existían una serie de dependencias de servicio.
  Aproximadamente en la parte central de la plaza abierta entre los corredores porticados y la parte trasera del frente escénico del teatro, se levantaba un templo edificado a finales del siglo I d. C., en época del emperador Domiciano. Presenta unas dimensiones modestas y, aunque tradicionalmente se ha relacionado con el culto a Ceres o a Annona, no se tiene la certeza de su verdadera advocación, especulándose también con un posible recinto de culto a la divinidad imperial e, incluso, su función como posible aerarium de la ciudad. Se levanta sobre un podio y su fachada está orientada hacia el Sur. Un tramo de escaleras flanqueado por columnas en la parte central de su fachada permitiría salvar la altura del podio y acceder a la entrada principal del edificio. Los restos arquitectónicos exhumados en sus alrededores durante el proceso de excavación arqueológica apuntan a una profusa decoración marmórea tanto en el interior como en el exterior del edificio. En los alrededores de este edificio se han encontrado varios pedestales de estatua con inscripciones. Es posible que el resto de la plaza se encontrase ajardinado.
Imagen de la fachada principal del Templo que se levanta en la parte central de la Plaza o Foro de las Corporaciones. En el centro, el tramo de escaleras que permite salvar la altura del pódium sobre el que se asienta el edificio.

Vista del Templo desde el lado Oeste. La decoración escultórica sería frecuente en el entorno de este edificio.